Quizás escuchaste que "encontraron un túnel entre Coiba y las Galápagos". La realidad es aún más fascinante — y verídica. No hay un túnel, pero sí una cadena de montañas submarinas que conecta la región de Coiba con la Isla del Coco y las Galápagos, y a lo largo de ella viaja una de las mayores migraciones de tiburones y tortugas del planeta. Los científicos la llaman el "Cocos-Galápagos Swimway" — la autopista del nado. Esto es lo que se ha descubierto.
Aclaremos el mito: no es un túnel
A veces se dice, de boca en boca, que "hay un túnel bajo el mar entre Coiba y las Galápagos". Es una imagen bonita, pero no es literal — no existe un pasadizo hueco. Lo que sí existe, y es real, es una cordillera de montañas submarinas: picos que se elevan miles de metros desde el fondo del océano, algunos hasta quedar a solo unos cientos de metros de la superficie. Esa cadena forma un camino natural que conecta las grandes reservas marinas del Pacífico Este Tropical. La ciencia le puso un nombre mucho más evocador que "túnel": la autopista del nado.
Qué es el "Cocos-Galápagos Swimway"
El Cocos-Galápagos Swimway es un corredor de unos 700 kilómetros que sigue la Cordillera de Cocos — la misma cadena de montañas submarinas nacida del punto caliente de Galápagos. Conecta el Parque Nacional de la Isla del Coco (Costa Rica) con la Reserva Marina de Galápagos (Ecuador), pasando cerca de Malpelo y del sistema de cordilleras del que forma parte Coiba. No es una línea recta ni un tubo: es una serie de montañas submarinas que funcionan como paradas de descanso y orientación para los animales que migran.
Cómo lo usan los tiburones y las tortugas
Los grandes animales del océano no vagan al azar. Estudios de seguimiento por satélite — liderados por redes científicas como MigraMar — han mostrado que tiburones martillo, tiburones ballena, tortugas verdes y tortugas laúd se desplazan entre Coco y Galápagos siguiendo esta cadena de montañas submarinas. Se cree que los picos les sirven como puntos de referencia (posiblemente detectan cambios magnéticos y topográficos) y como zonas ricas en comida donde reagruparse. Es, literalmente, una carretera con "áreas de servicio" para la fauna migratoria.
Aunque este corredor se define oficialmente entre Coco y Galápagos, Coiba pertenece al mismo sistema de cordilleras y a la misma iniciativa de protección regional — por eso las mismas especies migratorias que cruzan el corredor también aparecen en las aguas de Coiba.
Los descubrimientos recientes (2024–2025)
La región sigue revelando secretos. En enero de 2025, un equipo científico exploró un monte submarino llamado Paramount, que se eleva desde más de 1,500 metros de profundidad hasta apenas 180 metros bajo la superficie, para estudiar cómo conecta con las Galápagos. Y a lo largo de 2024, expediciones oceanográficas en las cordilleras vecinas mapearon nuevas montañas submarinas y documentaron cientos de especies nunca antes registradas. Cada expedición confirma lo mismo: estas montañas ocultas son mucho más importantes — y están mucho más vivas — de lo que imaginábamos.
Qué tiene que ver esto con tu visita a Coiba
Todo. Cuando haces snorkel en Coiba, no estás en un acuario aislado — estás en uno de los cinco corazones de este gran sistema conectado (Coiba, Coco, Malpelo, Gorgona y Galápagos). Los tiburones de arrecife, las tortugas y las rayas que ves son parte de la misma red de vida que recorre el corredor. Por eso Coiba se siente tan salvaje y tan lleno de animales grandes: está enchufado a la autopista submarina más importante del Pacífico Oriental. Aprende más en nuestra guía de la Isla de Coiba y sobre el origen volcánico que comparte con las Galápagos.


